Inaugurada en 1894 inspirándose en los grandes cafés europeos, la Confeitaria Colombo de Río de Janeiro mantiene hasta hoy su estilo Art Nouveau de principios del siglo XX, y constituye el único retrato vivo de la Belle Époque de la ciudad carioca.
Ubicada en la estrecha calle Gonçalves Dias, en el centro de la ciudad brasileña, la Confeitaria Colombo se erige sobre cuatro plantas y tres amplios salones decorados con materiales traídos desde Bélgica, Portugal y Francia. Entre ellos, ocho espejos con marcos de madera de jacarandá que pesan 1500kg cada uno, traídos en navío desde Amberes.
Frecuentado por intelectuales, artistas y políticos, la Confeitaria Colombo conserva intacta, desde su creación hasta hoy, su esencia misma: cultivar, día tras día, la calidad de sus productos y servicios, y conservar su propia historia. Las barras de mármol italiano, los expositores de cristal donde se pueden apreciar los dulces y tartas producidos por el local, las vajillas y copas de principios del siglo XX, así como la cúpula de mosaicos de cristal que ilumina toda la cafetería, la sitúan como punto de visita obligada para cualquier amante de los cafés que se encuentre en la ciudad carioca.
