Situado en la céntrica y de inspiración madrileña Avenida de Mayo de Buenos Aires, a medio camino entre la sede del Gobierno Argentino y la mundialmente famosa avenida 9 de Julio, el Café Tortoni es el más antiguo de Argentina. Y tratándose del Tornoni, éste no es un calificativo más: cuando la gente juega al billar, a las cartas, o simplemente toma un café en su interior, parece que el tiempo se hubiera detenido.
Fundado en 1858, el Tortoni es el paradigma del café porteño (como acostumbra a denominarse a los habitantes de la capital argentina). Pese a ello, poco se sabe de sus orígenes. Apenas que un inmigrante francés de apellido Touan decidió inaugurarlo a fines de 1858, tomando el nombre del de un establecimiento del Boulevard des Italiens en el que se reunía la elite de la cultura parisina del siglo XIX.
Entre sus enmaderadas paredes, junto a sus mesas de roble y mármol verde, se han sentado personajes de la talla de Carlos Gardel o Federico García Lorca, entre otros artistas, escritores y parlamentarios. Visitantes ilustres que traspasaron algo de su personalidad a este tradicional café, que se ha convertido por méritos propios en una parte inseparable de la historia de Buenos Aires.
